lunes, 27 de octubre de 2014

Y quien eres tu para juzgarme.. .y quien soy yo para juzgarte.. al final cada quien hace de su vida un rehilete

Me encontre un articulo sobre juzgar, igual se que yo estoy juzgando y estoy mal en tantos aspectos de mi vida, pero es que algunas veces me desespera la gente, aquella que hiede a pecado y anda juzgando al resto como si estuvieran libres de pecado, me estresan, yo trato de llevarme bien con todos y si tengo tambien una lengua viperina, pero acepto al resto del mundo con sus defectos, solo no me agrada cuando se pasan de lanza y a sabiendas que hacen mal, mienten y tratan de ser vistos como ejemplos a seguir....

Oh! Amigo si tu practicas el pecado y te hacen injusticia, es mejor que cierres la boca, porque de toda palabra ociosa que salga de ella, darás cuenta en el gran día del juicio (Mateo 12:36) y si tu no vives santamente y te pones a juzgar a los demás: “es que el hizo tal cosa y esta mal”, “es que el es adultero”, pero tu eres fornicario, “es que el es ladrón”, pero tu eres avaro, “es el que es un borracho”, pero tu eres un mentiroso, “es que el no ha hecho esto o aquello”, pero tu sabiendo hacer lo bueno no lo haces, ¿Cuánto castigo y condenación, tendrás solamente por tus propias palabras? Estas tan mal, es tan grande tu viga, que estas ciego y no ves estas cosas espirituales, ¡hipócrita! Deja de condenar a los demás y procura vivir de tal manera que agrade a Dios y ya luego entonces podrás ver bien para ayudar a los demás. La verdad que ridículo es escuchar a uno que se llama cristiano aconsejando o hablando su sabiduría cuando hiede a pecado, es mejor que ni hables de Dios; y tu amigo si predicas o eres pastor, no importa lo que seas, en este asunto todos estamos iguales y Dios no hará ninguna acepción de personas. Podrás enseñar espléndidamente, cantar con un pajarillo, tener veinte, cuarenta años en la iglesia, pero si vives en semejante hipocresía, y además, a causa de tu hipocresía los impíos se alejan de Dios. Es mejor que calles, es mejor que dejes tu ministerio. Porque “que tienes tu que hablar de mi leyes y poner mi pacto en tu boca” (Salmo 50:16)
Recuerde que con la vara que mides serás medido, aquí es cuando se aplica el pasaje, es en estas condiciones, cuando se practica el pecado, es cuando no puedes juzgar.
 
Y despues de leerlo, tambien encontre ahi mismo otras palabras para ayudarme a ser mejor, en serio esto de tomartelo en serio de ser mejor cada día es una friega, creo que la gente que le vale todo vive mas feliz, ja ja, pero bueno es convicción mía y nada mas, es crecimiento mio y nada mas, nadie me lo impone, nadie me lo pide, solo yo que deseo seguir siendo feliz y cuando mi corazon, mi conciencia y mis sentimientos estan en paz, pues la verdad soy mas feliz.
 
 
nuestras propias faltas, las faltas personales, son mayores hacia Dios, que las faltas que los semejantes puedan tener para con nosotros; si usted recuerda la parábola de los dos deudores, habían dos hombres, uno le debía al otro, y el otro le debía nada menos que al rey, y la deuda de este ultimo fue perdonada a pesar de que era mucha, fue perdonada la deuda, porque el siervo al no poder pagar, rogó misericordia y por misericordia se le perdonó la deuda, pero su consiervo que le debía una nada comparado con lo que el debía, ahorcaba al consiervo para que le pagase, y al no poder pagarle, lo hecho a la cárcel, esto llego a oídos del rey y lo enojó en sobremanera, mandándolo a llamar al que le había perdonado la deuda le dijo: “si yo te perdone todo lo que me debías, ¿como tu no perdonaste una mínima deuda de tu consiervo? Diciendo esto, lo echó a la cárcel y fue grande su castigo (Mateo 18:23-30). Todos estamos sujetos ante la ley moral de Dios y la Ley de Cristo, el la dió y el la inspiró, es parte de su santidad, y fue dada a los hombres y todos estamos sujetos ante su ley, esa ley nos enseña el amar a Dios y también el amar al prójimo, cuando nosotros infringimos la ley cometiendo algún pecado, pecamos contra nuestro prójimo bajo una ley que nosotros no instituimos, y esa misma ley ordena al agraviado a perdonar a su enemigo; pero nuestro pecado se levanta a la vez contra Dios que fue el que instituyo la ley, y esta misma ley nos marca la sentencia para el que la quebrante “la paga del pecado es la muerte” (Romanos 6:23) y “el alma que pecare esa morirá” (Ezequiel 18) y todo aquel que peque contra Dios debe pagar, ¿no se ha preguntado porque la venganza, los resentimientos, los rencores, los odios y los homicidios son pecados? Porque al que le corresponde cobrar ese pecado es a Dios porque es su Ley y de nadie mas, nadie le ayudo a establecerla, ¿No esta escrito, “Mía es la venganza, yo pagare”? (Deuteronomio 32:35); Por eso el que mata, o el que odie a su hermano, peca al querer tomar el lugar de Dios para ejercer juicio. Cuando uno peca contra su prójimo, peca contra Dios, cuando uno quebranta la Ley, esta en contra de Dios mismo, porque la Ley la Puso Dios para nuestro beneficio, lo cual indica que fue puesta por amor, (Romanos 13:8-10) y al pecar uno esta en des-amor y al estar en des-amor, estas contra la naturaleza misma de Dios, del Ser Supremo y Todopoderoso que es Jehová, porque Él es amor, y todo lo que este en des-amor debe desaparecer, es semejante al sol, que a pesar de la gran distancia que tiene de la tierra, la llena de luz, es como si fuéramos como una caja de madera cerrada, que en su interior solo haya tinieblas de des-amor, y viniera un ángel y volara con la caja para acercarla mas y mas al “sol de amor”, llegara un punto en donde la caja no soportara el poder de estar cerca de la presencia del sol y esta se destruirá, y las tinieblas en su interior desaparecerán de súbito. Lo que nos hagan los demás no se compara con la rebelión que tiene uno para con Dios, es por eso que el hombre no puede pagar por sus propios pecados, y el mismo Dios que dio la ley, el mismo al ver la imposibilidad del hombre para salvarse, bajó al mundo y le llamaron Jesús, ¡Era Dios mismo!, El Todopoderoso, el Santo de Israel, bajó para pagar, para sufrir el castigo que exige su misma Ley, la muerte. Lo hizo por amor, siendo el tan grande y majestuoso, decicidio morir por nosotros.
Tu a la verdad no te pueden importar las cucarachas, y como te desagradan y minan con sus infecciones, las pisas sin ninguna piedad y remordimiento. ¡Oh Dios!, hemos sido peores que eso, pecando y minando con maldad y amargura a otros y siendo también indeseables; y sin embargo nos ofreces el perdón por medio de la sangre que tu Hijo derramó voluntariamente para rescatarnos del terrible castigo de tu Ley que es sobre toda ley. ¡Oh amigo y hermano!, si Dios nos ofrece tan grande perdón y ejemplo, ¿Cómo vamos a estar juzgando a nuestros semejantes a la ligera, como es que vamos a exponer a las burlas de los pecadores por causa de un falso cristianismo, siendo grandes hipócritas?, oh mi amigo, si buscas a Dios no mires al hombre, mira solo a Él con los ojos de la Fe, porque Él pude ser tu Señor y Salvador, que te limpie de pecado y pondra en tu cabeza deseos e ideas ardientes de pureza, para que vivas con tu voluntad recta, justa y piadosamente, y entonces, en su debido momento, Dios te pondra para ayudar a otros. O si prefieres, puedes seguir con tu cristianismo de fantasia y hacerte a la idea de que haces su voluntad, pero te daras cuenta en el dia final, cuando te toque ser juzgado y veraz al Señor, Juez con ojos de llama de fuego, y entonces entenderas tu realidad, pero sera muy tarde.

 
 

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