domingo, 27 de noviembre de 2016

17 minutos

Viernes agradable, termino tarde en la oficina debido a la instalación de un sistema que requiero, llego a casa, como rápido y salgo de nuevo a surtir la despensa, me faltan mil y una cosa para estar el fin de semana tragoniando en casa, me preparo de cenar y termino en mi recamara viendo mis series en mi computadora.

De pronto un calambre en el pie, han sentido esos calambres como cuando has realizado ejercicio? asi es ese tipo de calambre, que empieza en el pie, va subiendo a la pantorrilla hasta la ingle, de pronto todo se oscurece, estoy a punto de perder el equilibrio, pienso esto no es normal, que sucede, abro la puerta y le grito a mi hijo que busque a mi vecina buena onda, que estoy a punto de desmayarme, me sostengo del marco de la puerta cuando veo que ya no controlo mi cuerpo, mi pijama humedecida, he perdido el control de mi, incontingencia, intento llegar al baño, giro y siento que voy a caer de espaldas, sigo sostenida del marco de la puerta pero ahora de la puerta del baño y asi simplemente caigo hacia el frente, sin golpearme la cabeza, todo sigue girando, un sueño delicioso, un sueño que temo que si duermo no despertare, uso las fuerzas que tengo y decido no dormir, asi en el piso me encuentran mis vecinas.

Preguntas, respuestas, yo contesto, dice mi vecina que no se me entiende lo que digo, en mi mente yo estoy respondiendo bien, solo empiezo a temblar y siento que sudo, tengo calor, me levantan y dicen, estas helada, me ayudan a cambiarme de pijama, yo avergonzada, no se cuanto tiempo pasa, de pronto mi hermana a mi lado, los paramédicos llegando.

17 minutos, 17 minutos de trayecto en ambulancia desde casa cerca al aeropuerto al Doctors Hospital, todo sigue entre nubes, me inyectan algo, me llevan a realizarme una resonancia, el sabor metalico en mi boca, alrededor de mi boca medio adormecido, mi pierna izquierda, mi brazo izquierdo, siguen los análisis, me hace preguntas el medico de guardia, después de un rato por fin decido dormirme, ese sueño delicioso se ha ido, ahora sigue un sueño normal de cansancio, despierto y el neurocirujano a mi lado, chamaca, en verdad tienes un angelote en el cielo cuidándote, tuviste una embolia.

Desde el viernes 11pm hasta hoy domingo, en cuidados intensivos. Aun sin encontrar la causa de la embolia, porque la embolia es una consecuencia, hay que buscar el problema.

Yo sigo aquí, dando guerra en este mundo. Como siempre digo soy como las cucarachas, a mi ni la bomba atómica termina conmigo.

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